Mis Montañas


D
esde niño me encantaba subir montañas, escalaba sin saber que jugaba a transportarme a otros cielos, a mundos imaginarios, dónde se superaban todas las barreras sociales y geográficas.
Las montañas son parte de mi vida, sigo jugando a subir montañas, buscando la frescura de la niebla en mi rostro, subo montañas buscando aquella mirada perdida en lo alto, con mi bicicleta. Continuo subiendo montañas, no para imaginar otros mundos, sino para reencontrarme con aquel niño.

 

Comentarios

Entradas populares